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Zona Pro

Sergio García cede ante Rickie Fowler en el Accenture Match Play

Óscar Díaz | 22 de febrero de 2014

Pese al profesionalismo extremo de los implicados y a la eterna lucha contra el azar, el deporte de competición muchas veces se convierte en una amalgama de pequeñas injusticias, un batiburrillo de matices con consecuencias imprevisibles, un muestrario de circunstancias que en ocasiones escapan al control de los deportistas. Y en el golf, el ejemplo perfecto de un deporte regimentado y reglamentado, la influencia del caos es innegable. Un detalle nimio puede desencadenar una inesperada cadena de acontecimientos… como lo que puede (o no) haberle ocurrido a Sergio García en su enfrentamiento de tercera ronda del Accenture Match Play Championship ante Rickie Fowler.

En el golf, los «y si…» suelen hacer más daño que el rival más contundente. «Y si hubiera elegido otro palo…», «y si hubiera tomado aquella decisión…, «y si hubiera entrado aquel putt…», pero el marchamo de los grandes jugadores es su capacidad para dejar atrás lo que pudo ser y no fue, su entereza a la hora de afrontar estos reveses y apechugar con todo lo ocurrido. Pero dejémonos de quimeras y demos un rápido repaso a los acontecimientos…

El hecho: en el hoyo 7 de su partido, Sergio García ofrecía «halve» (empatar el hoyo) a un Rickie Fowler que tenía ante sí un putt para par de unos ocho metros cuando al español le quedaba un compromiso para par peliagudo (cuesta abajo, caída cruzada) pero notablemente más corto. Fowler no salía de su asombro, pero terminaba agradeciendo el detalle y recogiendo su marca. ¿Raro? Sí. ¿Atípico? Sin duda… pero el de Borriol creyó que era lo que había que hacer y con eso nos debe bastar.

El motivo: en el hoyo anterior, Sergio García había estado implicado en un proceloso dropaje sin penalización por la presencia de un avispero junto al green del par 3 del hoyo 6, una decisión de reglas que se demoró más de lo que el español consideró razonable y que, desde su punto de vista, podía haber afectado a la concentración de su rival (que tenía un putt franco para birdie). Sergio empataba ese hoyo pero se marchaba del green con un «runrún» que le llevaba a ofrecer minutos después el famoso «halve».

¿La consecuencia? Es fácil e injusto recordar la anécdota del hoyo caballerosamente empatado y olvidar que Sergio ganó el hoyo 8 en una especie de reivindicación kármica, para después ver cómo Fowler recortaba dos hoyos consecutivos con dos magníficos birdies.

El verdadero motivo de la derrota de Sergio hay que buscarlo en el «toma y daca» posterior, especialmente en las dos claras opciones marradas de manera consecutiva en los hoyos 14 y 15, dos putts de menos de dos metros que no encontraron el hoyo en una racha impropia en el español (especialmente en los dos últimos años).

Luego, Fowler empataba el partido con un birdie magistral en el 16, los dos estaban a punto de noquear a su rival en el 17 para acabar firmando el par, y el estadounidense cerraba el partido arriesgando mucho desde el tee y pegando un segundo golpe espectacular que dejaba el birdie casi escrito en la tarjeta, haciendo vano el gran esfuerzo final de Sergio desde el rough del 18.

Jamás sabremos si la concesión del hoyo 7 fue la mariposa (¿o avispa?) que aleteó para provocar el tsunami de la eliminación de Sergio, pero sí queda claro que el español, como declaraba posteriormente, se responsabiliza de la decisión, la acepta y, nada más tomarla, aparcó en su mente la posible trascendencia que pudiera tener en el partido.

Más de uno dirá que Sergio García no ha sido precisamente el paradigma de la aceptación de los reveses en el pasado, pero la manera con la que ha afrontado esta anécdota en su partido ante Rickie Fowler es un ejemplo de madurez, tanto el gesto de conceder el putt como la manera de encajar la derrota posterior.

Es otro signo esperanzador, el aleteo de otra mariposa que, esta vez, podría llevar a Sergio a alzar el trofeo de su primer «major» durante 2014.

Tarjeta del partido entre Sergio García y Rickie Fowler

2 comentarios a “Sergio García cede ante Rickie Fowler en el Accenture Match Play”

  1. El 22 de febrero de 2014 Beatriz García ha dicho:

    Claro que sí, hay signos relevantes de madurez. Yo creo que está en el camino correcto para conseguir el ansiado Grande.

    Beatriz García
    http://www.golfymoda.com

  2. El 23 de febrero de 2014 fernando pascual del pobil oca ha dicho:

    Pues si , muy de acuerdo, pero aunque todos estamos deseando q gane mas de un grande y tiene juego de sobra, hoy en dia es superdificil, pues hay montones de jugadores igual de bueno como el y…son muchisimas las circunstancias q se tienen q dar para ganar, esta vez ha sido un avispero, q yo pienso q si ha influido, y otro dia sera un mal bote, un par de corbatas , un grito un ruido, un dolorcillo….bueno…SEGURO que ganara mas de uno …para eso esta..NANACROC. .. un abzo

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