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Zona Pro

Otra muestra más de que el juego largo es más determinante que el putt

Enrique Soto | 03 de marzo de 2014

La semana pasada tuvo lugar en Massachusetts un evento llamado MIT Sloan Sports Analytics Conference, un foro que se celebra cada año para estudiar el creciente rol de la ciencia y el análisis aplicado al deporte. El golf tuvo un protagonismo especial en esta edición, como bien demuestra la presencia de Sean Foley o Mark Broadie, alguien de quien ya os hemos hablado en varias ocasiones. ¿La razón? La revolución que está trayendo la estadística a ciertos preceptos que se daban por sentados en este deporte.

La charla de Lucius Riccio, un profesor de la Universidad de Columbia, se titulaba “Quantifying Long Approach Ball Striking”, y trataba de analizar hasta qué punto es determinante en el resultado el juego largo de los golfistas. Su investigación incluía datos tan significativos como todos los golpes pegados en el PGA Tour en 2012 desde 150 hasta 225 yardas (137 a 205 metros) en pares 4.

“Hay muchas cosas que se pueden sacar de esto”, declaró Foley, entrenador, entre otros, de Tiger Woods, Justin Rose o Hunter Mahan. “Creo que para los aficionados o incluso para los jugadores con los que trabajo en el circuito es muy útil para gestionar sus expectativas”. Riccio pudo presentar varias de sus ideas por haber ganado el pasado año el CDW Shotlink Intelligence Award, un premio que entrega el PGA Tour a las personas que mejor sean capaces de crear relaciones válidas para los datos que entrega Shotlink, la tecnología que utilizan para medir todas las estadísticas de los profesionales.

En la presentación que os adjuntamos más abajo podéis leer la presentación de Lucius. Algunos de los datos más impactantes que reveló el pasado viernes fueron:

– En la diferencia de 26 golpes que existen entre alguien que hace un 69 y otro que realiza 95, 18 golpes se pierden en el juego largo y tan solo 8 en los greenes.

– La penalidad por mandar la bola la rough es el 25% de un golpe en los torneos regulares del PGA Tour, mientras que en un US Open el porcentaje asciende a un 50%

– Fallar un green en regulación desde la calle le cuesta a un jugador del circuito un 50% de un golpe.

– En 2012, Rory McIlroy jugó los pares 5 un impacto peor por vuelta que en 2011.

– Justin Rose fue el mejor “ball striker” del circuito.

– Lee Westwood dejaba su bola más cerca que el resto (de media) a medida que se alejaba del hoyo.

Y además dio un resumen muy interesante de las estadísticas medias de los jugadores, dependiendo de su nivel. He aquí una muestra:

– Un jugador que hace 95 golpes suele coger 0 greenes en regulación y hace 37 putts por vuelta.

– Un jugador que hace 89 golpes suele coger 3 greenes en regulación y hace 35 putts por vuelta.

– Un jugador que hace 79 golpes suele coger 8 greenes en regulación y hace 32 putts por vuelta.

– Un jugador que hace 69 golpes suele coger 13 greenes en regulación y hace 29 putts por vuelta.

Lucius Riccio presentation, 2014 MIT Sloan Sports Analytics Conference by Luke Kerr-Dineen

4 comentarios a “Otra muestra más de que el juego largo es más determinante que el putt”

  1. El 3 de marzo de 2014 Javier Romero ha dicho:

    Ya había oído hablar de estos estudios. Los números se pueden interpretar y tal vez las conclusiones sean correctas para jugadores profesionales y aficionados de élite. Para esos golfistas tan completos, es posible que los fallos del juego largo sean más costosos que los del juego corto. Ahora bien, para el jugador aficionado medio creo que esto no es así. No tengo datos pero sé que cuando tengo el juego largo como unas castañuelas pero mi juego corto está afinado, puedo llegar a cumplir mi hándicap. Si ocurre al revés, si mi juego corto no funciona, por mucho que mi driver y hierros sean certeros, no hay manera de cumplir. Estoy de acuerdo en que es más difícil tener un buen juego largo que corto, pero de ahí a que sea más determinante…es otro cantar. Y si hablamos de match play, ni os cuento. Un saludo.

  2. El 3 de marzo de 2014 Enrique Soto ha dicho:

    Hola Javi,

    A mí me pasa lo mismo que a ti. Cuando tengo el juego corto afinado voy más tranquilo por el campo, porque sé que salvaré muchos pares; si es al revés…chungo. Lo que se está demostrando con estos estudios no es tanto la evolución personal, sino cuando se comparan jugadores. Antes se pensaba que los que pateaban mejor eran los que al final ganaban los torneos, cuando en realidad no era así. Un buen ejemplo es Bubba, que con su pegada consigue ganar más golpes al resto de jugadores que el mejor pateador del circuito (a lo largo de un año).

    En el caso personal solo se puede comparar a largo plazo, porque nuestro juego de tee a green es muy similar de un mes para otro (misma velocidad en la cabeza del palo, misma subida, errores parecidos al impactar a la bola… mismo swing). Pero si te comparas a cuando tenías mucho más handicap, seguro que aprecias diferencias en todo esto. Ya no pegas tantos golpes «nefarios» porque la base ha mejorado mucho.

    Está claro que en los amateur todas estas estadísticas son más volátiles. Si pegas un filazo desde el bunker y te vas fuera de límites o haces cuatro putts en varios hoyos… pues las referencias no son nada claras. Pero cuando existe cierta consistencia, una mejora sustancial en el juego largo te va a ayudar a bajar más handicap que una mejora en el green. Básicamente porque esa diferencia, aunque cueste más conseguirla, es más determinante. Si a un hándicap 0 le dan el putt de un 30 hará una vuelta decente (10 arriba como mucho?). Si es al revés seguirá haciendo una vuelta a su nivel o ligeramente inferior.

    Un ejemplo lo puso Edoardo Molinari hace poco: si compite con un aficionado en todas las áreas del juego, la única en la que podría ganarle (el amateur) es pateando.

  3. El 3 de marzo de 2014 Javier Romero ha dicho:

    Llevado al extremo puede ser cierto. En jugadores de hcp muy bajo o muy alto puede ser cierto. O en pros. Es decir si no coges ningún GIR o casi todos, está claro. Pero en un amateur medio…¡ay amigo!, esos «aproach dados» son la vida. Y si no me crees, juégate unas bolas a match play con un «jubileta» de handicap bajo. Estás muerto jajaja. Un abrazo.

  4. El 3 de marzo de 2014 Enrique Soto ha dicho:

    Jajaja. En eso estoy contigo. Pero de todas formas esos viejetes tienen una ventaja importante: sus fallos son muy buenos. Esos drives topados a 190 metros en el medio de la calle son ORO, sobre todo si el hoyo solo tiene 300 o 320. Ahí estamos nosotros para crear un push fade fuera de límites. Al final el handicap suele ser justo: si el tipo tiene handicap 5 es que puede cumplirlo en ocasiones. Siendo ya entrado en años seguro que no pega drives descomunales!!

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