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Nuevos aires para la PGA de España

Óscar Díaz | 22 de mayo de 2014

George Santayana podría ser el filósofo de cabecera de la PGA de España, porque sus nuevos gestores parecen tener muy presente el aforismo más célebre del poeta y pensador de origen español: «Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo». David Pastor y la nueva junta directiva de la Asociación de Profesionales de Golf de España (PGAe), surgida de las elecciones anticipadas que se celebraron en diciembre de 2013, tienen claro qué errores cometió la asociación en el pasado reciente y, a partir de una autocrítica profunda, quieren aunar voluntades y reforzar una entidad que no ha pasado por sus mejores momentos en los últimos años.

Pastor, nuevo presidente de la PGAe y con un notable currículum en el plano formativo, hereda el cargo después de una época oscura y conflictiva provocada en gran medida por una cadena de decisiones discutibles cuya sombra aún se cierne sobre la asociación. El detonante de la mayoría de los problemas fue el choque frontal entre la anterior junta y Match Golf, empresa organizadora del circuito nacional, un conflicto que acabó con el circuito y que generó enfrentamientos y desafecciones en el seno de la organización. Los problemas posteriores, agudizados por los errores de gestión, la difícil coyuntura económica y la elección de malos compañeros de viaje cuando la PGA de España intentó sacar adelante su proyecto de circuito, estuvieron a punto de tumbar a la asociación.

Años después del inicio del conflicto, Pastor recurre a la terna “examen de conciencia, dolor de corazón y propósito de enmienda” que los creyentes conocen bien para iniciar una nueva etapa.

“No tiene sentido que un país con el potencial de golf tuviera una PGA como hemos tenido”, explicaba Pastor en una reciente reunión con la prensa. “Los objetivos son muy claros: recuperar la ilusión y el orgullo por ser miembro de la PGA; y convertir a la PGA en una institución útil y moderna”.

A raíz de los problemas arrastrados, la labor de Pastor durante sus primeros meses de mandato ha sido ímproba y ha tenido que multiplicarse para atender distintos frentes, además de tener que tragarse (con buena predisposición, todo sea dicho) algunos sapos bastante desagradables. Aun así, Pastor está dispuesto a encajar los reproches y no le da la espalda a la realidad reciente.

“Todo tiene un historial y no podemos empezar de cero. Para hacer las cosas bien hay que hacer un análisis crítico. Yo creo que la PGA cometió errores muy graves, incluso de gestión, que nos han conducido a una situación complicada”, resumía Pastor. “Pero tampoco creo que se pueda estigmatizar a la gente de por vida. La PGA porta el historial no solo de los últimos años, sino de décadas. Como presidente de la Asociación no me importa disculparme por las veces que la PGA se equivoque”.

Su difícil misión: buscar puntos de encuentro, limar asperezas, captar nuevos socios (la PGAe solo reúne aproximadamente a un 50% de los profesionales) y recuperar la confianza de sus asociados y del mundo del golf, además de potenciar sus objetivos fundacionales.

“PGA probablemente sean las siglas más prestigiosas del mundo y se han ganado ese prestigio a base de hacer las cosas bien. Nosotros portamos esas siglas pero aún no hemos demostrado que las cosas las podemos hacer mucho mejor”, declaraba Pastor. “Sin la unidad de los profesionales nada tiene sentido y mi principal función es unir a los profesionales. También tenemos una deuda con el golf femenino, ya que a las chicas no se les ha tenido muy en cuenta”.

Precisamente en ese frente la nueva junta cuenta con la presencia de Adriana Zwanck, una cara nueva que tiende puentes hacia el colectivo femenino.

“Queremos dar una nueva visión de la PGA, dejando atrás lo que ha pasado. Me he metido en la PGA para intentar aportar una visión más fresca y fomentar que haya una buena formación, que haya torneos, que las chicas estén en la asociación y luchemos por un proyecto en común”, explicaba la golfista madrileña.

En su búsqueda de la paz social, Pastor declaró que quiere zanjar cuanto antes los pleitos pendientes con antiguos asociados y se comprometió a que la transparencia sea la línea maestra de su gestión. No obstante, indicó que la junta actual prefería pasar página y que no se emprenderían medidas legales contra la anterior junta pese a la descapitalización de la entidad, circunstancia que impide a la PGAe actual contar con recursos para poner en marcha más iniciativas. Aun así, ha habido voces dentro del colectivo (algunas de ellas con mucho peso dentro del campo profesional) que han solicitado una auditoría de las cuentas de los últimos años.

En el plano puramente práctico, la PGAe está trabajando para lograr la convalidación de titulaciones formativas fuera de España (una de las cuentas pendientes históricas del colectivo de profesionales español), está implantando un sistema de créditos para garantizar la formación continuada de los profesionales (con la colaboración de entidades como la Universidad Politécnica de Madrid) y está manteniendo reuniones con las PGA territoriales para establecer una cuota única y permitir que abonando la cuota nacional sea posible competir en todos los campeonatos organizados por las distintas asociaciones. Además, la PGA de Europa avala y comparte líneas estratégicas con la asociación española y se está convirtiendo en uno de los principales valedores de la nueva junta.

En el frente competitivo, la PGAe está recabando apoyos y recursos para presentar un calendario de torneos mixtos cuya cita estrella será el Campeonato de España de la PGA que se celebrará en julio en Santa Marina, Santander, y que cuenta con una dotación económica importante y el apoyo del Gobierno de Cantabria, la RFEG, la PGA de Cantabria, el Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera, la Fundación Seve Ballesteros y la Fundación Ramón Sota.

Para acabar, y resaltando el esfuerzo que están realizando para estrechar vínculos con asociados y profesionales, David Pastor hacía suyas unas palabras que Seve Ballesteros, el profesional de golf más importante de la historia de nuestro país, hizo llegar por carta a la asociación en 2010 y que hacían hincapié en la necesidad de la unidad.

“La única petición que os hago es que os mantengáis unidos. Ninguna asociación puede tener fuerza ante cualquier poder fáctico sin la unión del colectivo. Ese es el verdadero y primordial debate. No dejéis que nada ni nadie os separe”.

Santayana y Ballesteros no son malas referencias para conseguir que el golf profesional español vuelva a estar unido.

1 comentario a “Nuevos aires para la PGA de España”

  1. El 26 de mayo de 2014 Fff ha dicho:

    Gonzalo no sale??

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