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Zona Pro

La hora de Sergio García

Alfonso Martínez | 18 de febrero de 2014

Sergio García se enfrentará esta semana en el desértico recorrido de Dove Mountain al primer plato fuerte de una temporada golfística con sabor a Ryder Cup, el Accenture Match Play Championship donde tendrá la oportunidad de demostrar si su recuperada posición en el top ten del ránking mundial y su celebrada victoria en el también arenoso Masters qatarí no son solo pinceladas de un año de confirmación. En 2014, el borriolense aspira a quitarse por fin el sambenito de ser considerado el mejor golfista sin haber ganado (todavía) un major, demérito que sobrelleva junto a otro grupo de reputadísimos jugadores como Steve Stricker y Lee Westwood.

Con las confirmadas ausencias de tres de los cuatro mejores golfistas de la clasificación mundial, Tiger Woods (necesitado de un descanso después de recorrerse oriente de un extremo a otro previo pago de más de cinco millones de dólares en fijos de salida), Phil Mickelson (a sus 43 años y con cinco salmones en su haber se puede permitir el lujo de renunciar a una cita que coincide con las vacaciones estivales de sus hijos pequeños) y Adam Scott (a diferencia del californiano, el actual portador de la chaqueta verde hizo honor a su pasaporte australiano y se recorrió el down under en un mes de diciembre donde literalmente agotó los últimos vatios de una batería sobrecalentada), Sergio García se presentará en el primero de los cuatro campeonatos de las series mundiales de golf como el quinto máximo favorito para alzarse con el triunfo y situar a España en un palmarés hasta ahora esquivo.

Semifinalista en la edición de 2010 después de ser barrido por el ciclón Ian Poulter (a la postre campeón) y ceder en la lucha por el bronce ante su buen amigo el colombiano Camilo Villegas, Sergio García debería por galones alcanzar los cuartos de final, si bien con la excepción ya comentada nunca ha superado la tercera ronda, y de hecho aún se recuerda la temprana eliminación a primeras de cambio hace dos años a manos del bueno de Miguel Ángel Jiménez, y a segundas en 2013 ante el posterior campeón Matt Kuchar.

Con los datos en la mano, resultaría casi quimérico verlo superar la maldición de los dieciseisavos de final, pero se hace obligado concederle uno (y dos) votos de confianza a un golfista que en los últimos tres meses se ha impuesto en dos torneos de notable participación (Thailand Golf Championship, el fin de fiesta del circuito asiático, y el Qatar Masters, con Henrik Stenson como convidado de piedra) y ha coleccionado un subcampeonato en el Invitational del millón de dólares de Sun City y sendos top ten en el HSBC Champions de Shanghai y el CIMB Classic malayo.

El miércoles comenzarán a despejarse las dudas sobre el rendimiento de un golfista acostumbrado a los éxitos en este formato de uno contra uno en su etapa amateur (European Amateur de 1995, Boys Amateur Championship de 1997, The Amateur Championship de 1998) y que huele como pocos la sangre de sus rivales en la Ryder Cup. Yo por si acaso, me jugaría unos euritos por la victoria de un Sergio García que tiene la cita de Gleneagles de octubre señalada en rojo en su calendario, y que esta semana podría cerrar matemáticamente su presencia.

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