Este sitio emplea cookies de Google para analizar el tráfico. Google recibe información sobre tu uso de este sitio web. Si utilizas este sitio web, se sobreentiende que aceptas el uso de cookies.

Zona Pro

Fallece Errie Ball, el último superviviente del primer Masters de Augusta

Redacción | 05 de julio de 2014

Errie Ball (Foto: archivo de la PGA de Estados Unidos)

En un comunicado emitido por la PGA estadounidense el pasado 3 de julio la organización anunciaba el fallecimiento de su miembro más antiguo, Errie Ball a la edad de 103 años. Ball era también el único participante que permanecía con vida del primer Masters de Augusta celebrado en 1934.

“La increíble carrera de Errie abarca a las leyendas del golf, desde Harry Vardon hasta Tiger Woods; su longevidad, según aquellos que mejor le conocían, estaba basada en el amor a la gente. Lo vamos a echar mucho de menos, pero su legado brillará a través de los muchos profesionales de la PGA a los que inspiró para hacer crecer el juego”, declaró Ted Bishop, presidente de la PGA estadounidense.

Originario de Gales, Errie jugó con quince años el Open Championship de 1926 y en 1932 se trasladó a EE. UU. donde empezó a trabajar como profesor asistente a las órdenes de Bobby Jones en el East Lake Country Club de Atlanta.

Cuando Jones da el pistoletazo de salida en 1934 al Augusta National Invitation Tournament, Ball fue uno de los invitados al torneo que con el tiempo cambiaría su nombre por el The Masters. En aquella época las cosas eran muy diferentes y el longevo jugador recordaba el torneo de otra manera muy distinta a la actual.

Era más un evento social que un torneo de golf, una fiesta. ¡Había licor de maíz por todos lados!”, explicó en su momento Ball, que declinó todas las invitaciones que recibió en los últimos años para acercarse a Augusta porque “quería recordar el torneo tal y cómo era”.

Ball se instaló posteriormente en Illinois donde ganó cuatro torneos siguiendo su carrera profesional, el Illinois PGA Championship tres veces y el Illinois Open una, aunque dedicó prácticamente toda su vida a impartir sus conocimientos como profesor de golf, y hasta que cumplió 100 años no dejó de estar ligado de una manera u otra a la enseñanza.

Más de un siglo de vida cuyo secreto, según el propio Ball, residía en “tener una buena esposa y tomarme dos whiskies por la noche”

Comunicado de la PGA Estadounidense

Deja un comentario

Si estás registrado, la publicación de tus comentarios será instantánea. Asegúrate de escribir correctamente tanto tu nombre de usuario como la dirección de correo electrónico que incluiste durante el registro.
Si no estás registrado, tus comentarios quedarán pendientes de moderación. Regístrate aquí.

Comentario: