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Zona Pro

Dear Mr Björn, please resign…

Alfonso Martínez | 16 de septiembre de 2014

Thomas Björn, durante una rueda de prensa del pasado KLM Open (foto de Getty Images)

Tengo que reconocer que Thomas Björn nunca ha sido un golfista de mi agrado. Mi objetivo con este artículo no es el de poner en cuestión no solo al mejor golfista danés de la historia, ni la especial devoción que por él sienten sus compatriotas y donde radica gran parte del éxito del reciente Made in Denmark (el torneo con el que el golf profesional del máximo nivel regresaba al país nórdico para regocijo de más de ochenta mil espectadores… de pago), o su importante papel en la expansión internacional de un European Tour del que además es miembro de su consejo y al que defiende con celo ante la agresiva competencia del todopoderoso PGA Tour.

Cualquiera que teclease su nombre en un buscador se toparía con un excelso palmarés que a sus cuarenta y tres años acumula veintiuna victorias profesionales, y donde sobresalen los entorchados en el BMW International Open de 2000 y 2002, el Dubai Desert Classic de 2001, los Dunlop Phoenix Tournament del Japan Golf Tour de 1999 y 2003, y más recientemente los Omega European Masters de 2011 y 2013 y el Nedbank Golf Challenge de 2013. Habitual entre los cincuenta primeros de la clasificación mundial desde su irrupción a principios de siglo, llegó a situarse en el top ten el quince de julio de 2001, y en el tramo final de su carrera deportiva aún resiste en una más que sobresaliente vigésimo novena posición. Chapeau!

Si fuéramos un paso más allá y nos adentrásemos en la siempre competida esfera de los majors, Thomas Björn intentaría compensar su infortunio con sendos subcampeonatos en los The Open Championship de 2000 y 2003, especialmente doloroso este último cuando no pudo conservar el liderato a falta de una cuarta jornada donde acabaría claudicando por un golpe ante el desconocido estadounidense Ben Curtis. Un cuarto (2011), un octavo (2002) y un noveno (2009) puestos servirían para cerrar un repóker de actuaciones memorables en el abierto europeo por antonomasia. Al otro lado del Atlántico, es en el PGA Championship de 2005 cuando estuvo más cerca de inscribir su nombre en un Olimpo que volvía a abrirse para el bueno de Phil Mickelson.

Sin embargo, es en la faceta del match play (enfrentamiento por hoyos) donde este reconocido golfista me transmite la mayor de las inseguridades. De sus diez participaciones en el World Golf Championship – Accenture Match Play Championship solo en una ocasión fue capaz de alcanzar la tercera ronda (2000), siendo la eliminación a primeras de cambio la tónica más habitual. Si analizamos sus resultados en la versión europea, el Volvo World Match Play Championship, obtenemos un subcampeonato en 2003 (cedió por 4&3 ante el sudafricano Ernie Els, en una final a 36 hoyos) como lo único reseñable en un acúmulo de despedidas en primera y segunda ronda.

Saltemos ahora de la versión individual a la lucha por el bien colectivo como sucede cada dos años en la Ryder Cup y en su versión doméstica, el Seve Trophy. Miembro del equipo europeo en las ediciones de Valderrama (1997) y The Belfry (2002), Thomas Björn puede sentirse orgulloso de contar por victorias sus participaciones en la copa de las cien guineas con un balance parcial de tres triunfos (uno individual) por dos derrotas y un empate. Incluso podríamos extrapolar esta dinámica anotadora al inaugural Seve Trophy de 2000, donde contribuyó a la victoria continental con tres puntos de cinco posibles.

Lo que sucede, y es la razón de este artículo es que desde 2002 hasta 2013 los registros de Thomas Björn en el Seve Trophy se derrumban hasta un paupérrimo 5 – 17 – 4 (victorias – derrotas – empates), y en el apartado dominical de los individuales, donde en las últimas dos ediciones se viene decidiendo la Ryder Cup, el golfista danés sale malparado con un irrisorio 1 – 5 – 1. Por no hablar de la edición valenciana de El Saler de 2003, donde confirmó su presencia a pesar de una cervicalgia que lo obligaría finalmente a retirarse y regalar a Paul Casey un punto a la postre decisivo. Y su decepcionante capitanía en la edición francesa de 2009, donde un combinado isleño a las órdenes de Paul McGinley arrasó a unos continentales que partían con la vitola de favoritos bajo la alargada sombra de los suecos Henrik Stenson y Robert Karlsson.

Para terminar nuestro análisis, si realizásemos un barrido a su rendimiento esta temporada nos encontraríamos con un fulgurante inicio con triunfo (Nedbank Golf Challenge) y sendos top ten en el Masters de Augusta y BMW PGA Championship, el flagship del European Tour, incluidos, que se ha ido diluyendo hasta una desconcertante sucesión de corte fallado en el “The Glory Last Shot” del PGA Championship de Valhalla, una tibia cuarta posición en un Made in Denmark desprovisto de grandes rivales, una invisible defensa del Omega Europea Masters (40º) y su pronta eliminación del KLM Open, precisamente en el tramo que debería servir de puesta a punto para su regreso doce años después a Ryder Cup a la que solo le separarás las sensaciones que extraiga la semana que viene en el ISPS Handa Wales Open.

Dubitativo en el cuerpo a cuerpo, aparentemente agotado física y mentalmente…

Dear Mr Björn, please resign…

1 comentario a “Dear Mr Björn, please resign…”

  1. El 16 de septiembre de 2014 yakcarr7 ha dicho:

    Querido Alfonso:

    No te escribo por menospreciar tu artículo que está redactado de manera impecable y con datos, veraces todos, que lo soportan. Sin embargo, debo decir que me parece, cuanto menos, osado.

    Es cierto que Björn no llega a la Ryder Cup en el mejor momento de forma y que sus resultados en los enfrentamientos «hombre a hombre» no son de los mejores del mundo. Con todo, la clasificación de la Ryder Cup dura un año natural y el jugador danés se aseguró una plaza allá por el mes de marzo (del mismo modo lo logró Dubuisson gracias a su espectacular subcampeonato en el World Matchplay de febrero). Con esto quiero decir que todo jugador que forma parte del equipo por méritos propios merece mi total y absoluto respeto, lograra la clasificación a principios de año o en el último suspiro.

    Ahora mismo, ni tú ni yo podemos hacer nada para remediarlo, y Thomas Björn estará en Escocia desde el próximo viernes como un activo más del equipo de McGinley. No es que Björn sea de mis jugadores favoritos en el Circuito pero cuán relevante será su papel en Gleneagles no lo podremos saber hasta dentro de dos domingos. Así las cosas, sólo nos queda animar y confiar en que será capaz de dar a Europa los puntos necesarios para mantener la copa un par de años más. Esperemos que sean muchos.

    Un saludo.

    Yago.

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