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Apuestas de golf: diez pistas para elegir un ganador del U.S. Open

Danel Agirre | 13 de junio de 2012

Tiger Woods practicando en el bunker del green del 17 en el Lake Course de The Olympic Club (© USGA/Darren Carroll)

“Golf’s toughest test”, la prueba más dura a la que se enfrentan los mejores jugadores cada año. Y tampoco es que resulte una semana fácil para los apostadores, por qué no decirlo.

El campo, un viejo conocido

El Olympic Club de la bahía de San Francisco acogió por última vez el U.S. Open en 1998. Lee Janzen alcanzó el par a duras penas para remontar el torneo al malogrado Payne Stewart, líder en cada una de las tres rondas iniciales. Esta vez, el recorrido será más largo e incluirá decenas de trampas nuevas; si sopla la brisa, muchas tarjetas registrarán cifras muy abultadas. La USGA no quiere volver a rememorar resultados como el -16 de Rory McIlroy en la edición del año pasado, por lo que se ha esmerado en endurecer Olympic Club. Con todo, estamos ante uno de los campos más reducidos de la rotación del U.S. Open, pero este dato cabe relativizarlo en gran medida, pues se jugará como par 70.

Las herramientas

Los jugadores se encontrarán con unas calles muy angostas con un ‘rough’ implacable. Los ‘greens’ no destacan por su gran tamaño y escupirán muchas bolas por su dureza, especialmente si luce el sol y el viento visita el recorrido por las tardes, lo que suele ocurrir con frecuencia en la zona. El vencedor de este año deberá ser preciso desde el tee, mostrar recursos con los hierros medios y largos y estar muy lúcido en las recuperaciones cerca del ‘green’. Entonces sólo quedará lo más díficil, culminar con una precisión quirúrgica con el ‘putt’. A priori, no hace falta ser un excelso bombardero para dominar Olympic Club.

Un comienzo salvaje

Ya hay quien lo califica como la secuencia de hoyos más terrorífica que se haya jugado nunca en un ‘major’. Ocurre casi todos los años antes del U.S. Open, pero esta vez puede que los seis primeros hoyos del campo justifiquen tal reputación. La ristra incluye tres pares 4 de más de 490 yardas y un par 3 de 247, y estropeará las tarjetas de muchos de los participantes, que estarán por la moral por los suelos apenas una hora después de comenzar su vuelta. Al menos, podrán consolarse con las preciosas vistas de la bahía y el Golden Gate desde varios de estos hoyos.

Un par 5 de récord

Muchos espectadores se frotaron los ojos cuando Bubba Watson alcanzó en dos golpes el ‘green’ del 16 del Bridgestone Invitational de 2011. Ése hoyo de Firestone South tiene 667 yardas, y el reciente ganador del Masters de Augusta arrancó del ‘tee’ con un ‘drive’ de 415 en su camino hacia un birdie sencillo. El 16 de Olympic Club constituye un reto tres yardas más largo y considerablemente más estrecho. Pero pocos dudan de que si existe la más mínima posibilidad de llegar al ‘green’ en dos envíos, Watson hará un intento. En las vueltas de prácticas, ha sido bastante frecuente observar a jugadores muy reputados tener que jugar sus maderas 5 de tercer golpe, al encontrarse a más de 230 yardas de la bandera.

No todo son malas noticias

El penúltimo hoyo de recorrido es otro par 5, manifiestamente más sencillo que el anterior. Eso significa que puede proporcionar las oportunidades de ‘birdie’ o incluso ‘eagle’ que niegue el 16. En las primeras tres vueltas puede contribuir a maquillar más de una tarjeta, y en la última será una ocasión única de dar un último arreón antes de llegar a la ‘casa club’. El lunes, en su primera inspección ‘in situ’ del campo, Tiger Woods llegó con relativa comodidad en dos golpes al ‘green’ del 17 tras pegar su ‘drive’ desde dos ‘tees’ diferentes.

Los cinco grandes

Woods (7), Luke Donald (12), Rory McIlroy (14), Lee Westwood (14) y Phil Mickelson (22) llegan a Olympic Club con el colmillo afilado: aunque con algún altibajo, los cinco han gozado de grandes picos de brillantez en los últimos meses. Con todo, habrán de desafiar a la historia para vencer en San Francisco, ya que el recorrido ha favorecido tradicionalmente a los jornaleros del golf. Jack Fleck, Billy Casper, Scott Simpson y Lee Janzen triunfaron en las anteriores cuatro ediciones del U.S. Open disputadas allí, y el segundo ‘major’ de la temporada figura en el currículo de Lucas Glover (2009) o Michael Campbell (2005). Nada garantiza que el vencedor provenga de los primeros clasificados del ránking mundial.

El ‘Tigre’ acapara la atención

Como aconteció en Augusta, Woods llegará al ‘tee’ del nueve —partirá desde ahí— habiendo exhibido un estupendo golf en el torneo anterior. Entonces habían pasado diez días desde que se llevase el Arnold Palmer Invitational, y esta vez aún saborea el dulce regusto del Memorial Tournament. Los dos eventos, sin embargo, son casi victorias rutinarias en el palmarés del californiano, y hay motivos para prever que Olympic Club será un durísimo test también para él. Aunque su precisión ha mejorado notablemente en los últimos meses, Woods no suele sentirse demasiado cómodo en los recorridos más estrechos de la rotación del U.S. Open. Además, tendrá que hacer frente a un campo con desniveles muy pronunciados, que pondrán a prueba la estabilidad de su ‘swing’, caballo de batalla de su entrenador Sean Foley.

Aún es primavera en el golf

No son pocos los golfistas que se presentan en San Francisco en el mejor momento de su carreras. Casi todos tienen algo de su lado: su juego bien podría amoldarse como un guante al recorrido. Jason Dufner (28), Matt Kuchar (25) o Rickie Fowler (33) tienen la exactitud y variedad requeridas en sus golpes para aspirar a cosechar grandes resultados. Lo mismo cabe decirse de otros jugadores más ilustres con viento de cola últimamente, como Lee Westwood, Justin Rose (28), Francesco Molinari (81), Hunter Mahan (45) o Zach Johnson (31). Y por qué no, de Rafael Cabrera-Bello (201) y Sergio García (33).

Más divertido, no se puede

El presunto ‘sorteo’ —la carcajada se escucha desde San Francisco— ha deparado un partido con Woods, Mickelson y Watson. Otro con Donald, McIlroy y Westwood. U otro entre Kuchar, Ian Poulter (81) y Steve Stricker (45). Sin olvidar un cuarto con Mahan, Rose y Martin Kaymer (6 a 146). Desde luego, puestas a ‘dirigir’ al ordenador para que escoja emparejamientos con picante, las cabezas pensantes de la USGA se han esmerado.

Apuestas recomendadas

Jason Dufner a cuota 28, Justin Rose a cuota 28 y Steve Stricker a cuota 45.

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