Zona Pro

Adam Scott se aprovecha de la antitormenta perfecta en Royal Lytham

Óscar Díaz | 19 de julio de 2012

Del mismo modo que en ocasiones las circunstancias parecen conspirar para que los jugadores se enfrenten a las peores condiciones posibles en un campo de golf, a veces los astros se alinean y trastocan la cuidadosa planificación de un major ofreciendo justo lo contrario… por culpa de una meteorología que no encaja con el espíritu de juego de los links.

Y esto es lo que ha sucedido en el turno de mañana de la primera jornada del Open Championship 2012 en Royal Lytham & St. Annes. Un campo cuya defensa pasa por la firmeza de sus calles y greenes, defendidos también por el viento, ha intentado plantar cara a los mejores jugadores del mundo con la hierba reblandecida y receptiva por las continuas lluvias de las últimas semanas y con una brisilla levísima, con lo que su resistencia ha sido un acto vano y simbólico.

De ahí las tarjetas extrañas para este major, comandadas por el -6 de Adam Scott y los -5 de Paul Lawrie y Zach Johnson, guarismos que solo encontramos en los últimos años en la edición de 2010 cuando St. Andrews recibió a los aspirantes a campeón golfista del año con las defensas bajas en la primera jornada de aquel Open.

En el turno de mañana, casi todas las primeras figuras han sabido recoger el guante que les arrojaba Royal Lytham y han estado a la altura de su fama.

Scott flirteaba con el récord histórico de un Open Championship y solo claudicaba en el 18 a causa de una deficiente salida cuando trataba de asegurar calle con un hierro, su único error y buen recordatorio de lo que te espera si te despistas, aunque sea un segundo, en un links. De momento, líder y ya hay quien piensa en un posible cruce morboso con Tiger Woods en lontananza, con Butch Harmon y Steve Williams, antiguos colaboradores del californiano, como espectadores de lujo.

“Hoy todo ha sido coser y cantar, a diferencia de lo que vivimos en las vueltas de prácticas. Seguro que los tres próximos días nos encontramos con dificultades meteorológicas y voy a tener que atarme los machos”, explicaba el australiano. “Pero tengo confianza. Le estoy pegando bien a la bola y creo que me las puedo apañar independientemente de las condiciones”.

Mientras tanto, Zach Johnson seguía igual de enchufado en los greenes que el fin de semana pasado cuando se impuso en el John Deere Classic y Paul Lawrie comenzaba embocando tres birdies desde fuera en sus ocho primeros hoyos. Y con -3, también por la mañana, un cuarteto de lujo, todos ellos ganadores de majors, compuesto por Ernie Els, Bubba Watson, Graeme McDowell y Tiger Woods, todos ellos exhibiendo un control exquisito sobre su vuelta y demostrando que quieren seguir engrosando su palmarés de majors.

Especialmente llamativo ha sido el comienzo de Tiger Woods, que ya iba con -4 después de siete hoyos y dejándose oportunidad de birdie en todos los hoyos de la primera vuelta. Su único error llegó el 15 al fallar la calle y meterse en dificultades desde el rough, pero cerró su vuelta con tres pares seguidos para conseguir el mismo resultado que cuando ganó el título en 2000 en St. Andrews y en 2006 en Hoylake.

“Ha sido un buen comienzo. Le he pegado bien a la bola todo el día, pero no le he cogido la velocidad a los greenes en los segundos nueve. Los putts iban bien de línea pero morían justo delante del hoyo”, indicaba el californiano.

Las cifras bajas que ya están reflejadas en el marcador, además de servir de referencia, servirán de combustible en la segunda jornada para los aspirantes al título… aunque ese combustible a lo mejor alimenta prisas y urgencias, una combinación peligrosa en un links. Y los españoles que han jugado el turno de mañana, por desgracia, se encuentran en esta situación.

Tras un efímero instante esperanzador en el que Rafael Cabrera-Bello y Miguel Ángel Jiménez compartían el primer puesto, los españoles fueron perdiendo terreno poco a poco y, del turno de mañana, solo el grancanario se encuentra al par después de levantar en los segundos nueve hoyos una vuelta que había tomado una deriva peligrosa con tres bogeys entre los hoyos 5 y 8.

Por detrás, Miguel Ángel Jiménez está justo sobre la línea del corte con +1, mientras que Sergio García, en uno de los partidos estelares con Justin Rose y Tiger Woods, no se ha encontrado cómodo en ningún momento después de complicarse la vuelta con un doble bogey en el hoyo 3, aunque tampoco le perdió la cara al campo. Pablo Larrazábal, con un +3 engañoso (ha jugado muy bien, pero no ha andado fino en los greenes), y Alejandro Cañizares, +4, cierran la participación española en el primer turno, aunque el malagueño de adopción aligeró su abultada tarjeta (iba +7 en el hoyo 9) con pundonor y calidad, acompañados de tres birdies en la segunda mitad del recorrido.

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