US Open 2015

1992, año récord

Javier Pinedo | 18 de junio de 2015

Una vez más, en Crónica Golf tenemos la suerte de contar con Javier Pinedo, referente en el periodismo de golf en nuestro país, que nos traerá esta semana una interesante batería de anécdotas y vivencias relacionadas con el US Open. Empezamos en 1992, nada menos que en Pebble Beach.

No era el primer US Open que cubría in situ, pues ya estuve en Oak Hill en 1989 para ver la segunda victoria consecutiva de Curtis Strange, pero 1992 era mi estreno como comentarista con Canal+ en un Abierto de los Estados Unidos. Y qué mejor que hacerlo en uno de los escenarios míticos del golf mundial: Pebble Beach.

Recuerdo con muchísimo cariño, pese al tiempo que ha transcurrido, aquel viaje así como el daño que han hecho las series y el cine norteamericano al resto del mundo, a mí incluido. ¿No me creen? A ver, si ustedes tienen que hacer un viaje en junio a Pebble Beach (yo iba a trabajar, pero ustedes van a jugar al golf), ¿pondrían en sus maletas ropa de abrigo? Recuerden que van a California, la patria del surf (sin hacer de menos a Hawái), de los Beach Boys y de los vigilantes de la playa. ¡Evidentemente no! Llenan la maleta de bermudas, polos de manga corta e incluso trajes de baño.

Así llegué a Carmel, donde tenía el hotel, uno de los pueblos que más me han impactado en mi vida, una preciosidad de lugar donde Clint Eastwood fue alcalde años antes. Constaté que hacía mucho fresco, pero lo achaqué a un mal día ya que las previsiones daban sol para la semana.

Pero el sol en esa época en California, en junio, no calienta como aquí y el frío era más bien intenso. Queda claro que las bermudas no eran precisamente la prenda más adecuada. ¿Y lo del baño en el Pacífico? Una quimera, pues al agua solo le faltaba el whisky ya que los cubitos eran abundantes.

Todo esto quedaba en segundo plano ante la belleza de Pebble Beach. ¡Qué maravilla de campo! Para mí el más bonito que había visto hasta esa fecha. Además, por primera vez y sin que sirviera de precedente, el centro neurálgico de la tele estaba en todo el meollo, a saber, en el parking habitual de los socios.

Sin embargo, cuando empezó el torneo no sospechaba que iba a asistir a un momento histórico del US Open: ver en mitad de la segunda jornada, el viernes, a un jugador alcanzar el doble dígito bajo par, algo inédito en un Abierto de los Estados Unidos. Si fuese malo como mi querido Óscar Díaz les haría adivinar quién era ese jugador, para más señas dentista, que fue capaz de semejante hazaña y que sin embargo no ganó el torneo. Fue ni más ni menos que Gil Morgan, que luego se desfondaría para dejar vía libre a Tom Kite, el jugador que hasta la fecha más dinero había ganado sin conquistar un grande, para que pudiese conseguir su primer major.

Fue un US Open digno de recordar tanto a nivel personal como profesional, pues había vivido algo histórico y atesoro Pebble Beach y aquella edición en un lugar muy especial de mis recuerdos.

Javier Pinedo es la voz del golf en nuestro país. Este periodista especializado atesora un currículum inigualable y lleva en el «zurrón» innumerables majors, Ryder Cups y competiciones de primer nivel. Gracias a su experiencia y conocimientos, se ha convertido en una referencia ineludible tanto en las retransmisiones televisivas de Canal+ Golf como en su columna mensual en la revista Golf Digest. Esta semana Javier Pinedo nos acompañará con una serie de artículos acerca de sus recuerdos y vivencias asociados al US Open.

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